Inauguración del Ciclo de Entrevistas “Desayunos en Casa Alfonso”

Inauguración del Ciclo de Entrevistas “Desayunos en Casa Alfonso”

Con motivo de la festividad del día del libro, el pasado 23 de Abril se inauguró el Ciclo de Entrevistas “Desayunos en Casa Alfonso”.

En esta ocasión el periodista Jordi Vilagut entrevistó al Dr. José Daniel Barquero, Director General de la Fundación Universitaria ESERP y autor del libro “Los Calcetines de Pablo Neruda”.

Descubrir las múltiples y sorprendentes afinidades que tenía con Pablo Neruda llevó a Daniel Barquero a interesarse por el poeta. El director general de la Fundación Universitaria Eserp ha convertido al premio Nobel de Literatura en una de sus figuras estandarte. Tanto es así que ha dedicado no poco tiempo a investigar los aspectos más recónditos de la vida del escritor chileno y que quedan recogidos en el libro de reciente edición, “Los calcetines de Pablo Neruda”, que lleva la firma de este entusiasta de la obra del literato. En el marco de Casa Alfonso, inaugurando el ciclo de Desayunos que el célebre y reputado restaurante barcelonés ha programado como complemento cultural paralelo a su actividad gastronómica, Barquero nos acerca a algunas de las facetas más desconocidas del admirado poeta.

 -¿Por qué “los calcetines”?

-Porque en cierta ocasión el propio Neruda, consciente del interés que despertaba su obra, afirmó que, a su muerte, investigarían hasta sus calcetines, en clara referencia a sus intimidades.

-¿De dónde parte su interés por Pablo Neruda y su poesía?

-Bueno, yo tenía un interés por la poesía como el de cualquier universitario inquieto, habiendo estudiado las obras de Rubén Darío, Rafael Alberti o la del propio Neruda. Y fue en un viaje que realicé a Chile, en 2003, cuando tuve ocasión de conocer al juez Juan Guzmán, encargado de procesar al general Augusto Pinochet. A raíz de esa circunstancia, me intereso por la historia reciente de Chile, por el golpe de Estado de 1973, por la muerte del presidente Salvador Allende y por Pablo Neruda. Y es entonces cuando descubro que tengo un sinfín de afinidades con el poeta: era un apasionado coleccionista de insectos, de caracolas, de relojes… como yo; le gustan los pájaros, los peces, la naturaleza… como a mí; es una persona luchadora y comprometida con los seres humanos, las causas justas, con las personas menos favorecidas… como yo. Eran tantas las afinidades que decidí que necesitaba saber sobre este señor…

-Pero en este libro se ha centrado en la primera etapa vital del poeta.

-Sí, porque Pablo Neruda escribe sus memorias a partir de la Universidad y, en cambio, apenas había información sobre sus primeras dos décadas de vida.

-¿Se trata de una etapa determinante en lo que será la futura trayectoria de Neruda?

-Sin lugar a dudas, la vida de Pablo Neruda está muy determinada por sus orígenes. Parece mentira que una persona que procede de una familia humilde llegue a ser reconocido con el premio Nobel. Sólo un genio podía llegar a premio Nobel partiendo de una familia tan desestructurada como la de Neruda.

-¿Desestructurada?

-Sí. Fíjese que Neruda perdió a su madre apenas unas semanas después de nacer y que, a los 11 años, el poeta descubriría la existencia de un hermanastro, Rodolfo, fruto de una relación prematrimonial mantenida por su padre y que habría sido criado por una persona ajena a la familia. A ello hay que añadir la posterior irrupción de otra hermanastra, Laura, hija de una amante de su padre, y que éste accedió a adoptar.

-Curioso currículo el del padre de Neruda…

-De hecho, el poeta siguió en cierta medida el patrón de su progenitor. En la vida de Neruda existen muchas mujeres e historias de infidelidad. A Neruda le gustaban mucho las mujeres; como buen poeta, admira todo lo bello que ve y lo quiere poseer. Y el poeta lograba encandilarlas con su excepcional verbo. De hecho, ése fue su principal recurso para seducir a las mujeres. Pablo Neruda llevaba la poesía dentro. Tenía la capacidad para expresar lo que acontecía a su alrededor de una manera única, extraordinaria; con un vocabulario y una inteligencia exquisitos.

-La influencia de su padre, sin embargo, es mucho más dudosa en lo que respecta al terreno artístico.

En efecto. Al padre de Neruda no le gustaba que su hijo frecuentara los círculos artísticos y literarios porque en la sociedad chilena de la época no estaba bien visto; al igual que todo lo que tuviera vinculación con movimientos anarquistas o comunistas. Tanto es así que Neruda llegó a recibir una paliza pública por parte de su padre, que quiso evidenciar ante el vecindario que no era partidario que su hijo se dedicara a escribir. Entre otras cosas, esa actitud del padre obedece al temor de perder su privilegiado puesto de trabajo, como maquinista de tren. De ahí que intentaba alejar las sospechas…

-Como maquinista de tren, el padre de Neruda recibió un reloj.

-Un reloj con unas banderas cruzadas que simbolizaban las señales ferroviarias. Ese reloj, que constituía todo un signo de estatus, se lo regalaría a Pablo, quien se lo vendería para poder sufragar la edición de su primer libro. Los relojes tienen un papel fundamental en la obra de Neruda, fruto probablemente de esa influencia paterna, pues el tener uno era todo un símbolo social.

-¿Logró recuperar Pablo Neruda ese reloj de su padre?

-No. Hemos investigado infructuosamente el posible paradero del mismo. Como miembro de la Asociación de Expertos de Relojes de Bolsillo de España puedo decir que compramos varios modelos similares, pero sin poder certificar que ninguno de ellos fuera el del padre de Neruda. Lo que sí conseguimos localizar y comprar es el gran reloj de bolsillo de La Talabartería Francesa, que era una referencia para el joven Pablo Neruda cuando salía del Liceo de Temuco. Ese reloj, el que contemplaba y anhelaba Neruda, hoy reposa en la sede de la Asociación, en Barcelona.

-Una joya.

-Sí, como el caballo de cartón que se utilizaba como reclamo en la tienda y que el propio Neruda compró en una subasta tras haberse incendiado esos grandes almacenes.

-¿Era caprichoso Neruda?

-Era un hombre inquieto, una esponja; un hombre que se empapaba de todo y que lo coleccionaba todo. Entiendo que era una manera de suplir las carencias de juguetes que tuvo en su infancia. Además, a Neruda el dinero poco le importaba. Y si tenía dinero era para ayudar a los demás o para permitirse cualquier capricho.

-¿Tanto daba la poesía?

-No. Pablo Neruda vivía de su carrera consular. Hoy en día Neruda se sorprendería de lo que llega a generar su obra, pues sus poemas se han traducido a todos los idiomas y se han editado libros en todos los países del mundo. Yo mismo tengo por costumbre, cuando viajo, comprar libros de Neruda en los más variopintos idiomas. Tengo más de 500. Aunque también creo que si el poeta levantara la cabeza diría: “¡Dios mío!”, porque aunque se confesaba ateo era muy respetuoso con los creyentes. Se llevaría una alegría, pero diría que han secuestrado su poesía…

-¿Por qué?

-Porque los derechos de autor los ostenta la Fundación Pablo Neruda, y no es posible recitar sus versos o reproducir sus poemas sin la autorización y el pago pertinente.

-Pero imagino que se sentiría satisfecho de ver que la Fundación vela por su legado.

-Supongo que sí. De hecho, él quiso generar riqueza para su país. Al haber vivido tantas calamidades… Sin ir más lejos, Pablo Neruda contribuyó a fletar un barco, al finalizar la guerra civil española, con 2.200 personas que quisieron exiliarse a Chile. Era una persona que siempre se preocupaba por los demás.

-¿Quizá por eso era un personaje incómodo para el régimen de Pinochet?

-Sin duda, Pablo Neruda era un personaje incómodo para el nuevo régimen instaurado en Chile, pues incluso corrían rumores en Santiago que el poeta estaba preparando un movimiento de masas contra el golpe. Y, de hecho, lo primero que hace el régimen es acudir a las casas de Neruda y destrozarlas. No sería extraño, por tanto, que Pablo Neruda hubiera sido asesinado, tal y como entonces aseguraban muchas personas de su entorno. A principios de abril su cadáver fue exhumado para investigar esa hipótesis. Sin embargo, será difícil desentrañar la verdad cuando han transcurrido casi 40 años de su fallecimiento.

-¿Usted que cree?

-Que todas las hipótesis son posibles. Neruda era una figura clave en el Chile de la época, como lo demuestran las multitudes que acudieron a su funeral.

-Usted tuvo la oportunidad de compartir experiencias con el juez Juan Guzmán, encargado de procesar al general Pinochet.

-Así es. Incluso llegamos a compartir mesa en Madrid en una ocasión, con motivo de unas jornadas en la Universidad Complutense, con el juez Baltasar Garzón, que había promovido la orden de arresto de Pinochet en Londres. Por supuesto, durante el ágape tuvimos oportunidad de intercambiar impresiones los tres sobre el proceso contra el general chileno.

-Pero usted llegó a coincidir con el juez Guzmán en Chile.

-Sí, y en momentos difíciles para Juan Guzmán. El juez vivió momentos de auténtica angustia durante todo el proceso, pues había recibido amenazas de muerte, tanto él como su familia. Puedo decirle que Juan Guzmán quiso compartir con algunas personas de su confianza, entre las que me cuento, ciertos aspectos de la investigación precisamente por su temor a ser asesinado y para evitar que los crímenes cometidos por el régimen de Pinochet quedaran impunes. Paradójicamente, el juez Guzmán había celebrado con champán el golpe de Estado en Chile, pues la situación generada en el país era preocupante, Y nadie por aquel entonces pensaba que el nuevo régimen desembocara una dictadura tan prolongada ni en los crímenes que el propio Juan Guzmán acabaría juzgando.

2017-04-20T21:34:19+00:00