Entrevista a Ivonne Sentís, actriz y profesional de la comunicación

Entrevista a Ivonne Sentís, actriz y profesional de la comunicación

“En la época del destape, muchos desnudos estaban metidos con calzador”

 “Es preferible no arrepentirse de nada, para evitar el bloqueo que te impide avanzar” 

CMGroup – Jordi Vilagut. Barcelona

IMG-20141103-WA0002Yo no voy maquillada”. Con esta sencilla frase popularizó Ivonne Sentís su imagen en la televisión, protagonizando unos inolvidables spots de la firma Margaret Astor en los que la actriz lucía su natural belleza. No fue ésa su única presencia estelar en la pequeña pantalla, pues Ivonne también participó en algunas producciones del célebre “Estudio 1” de Televisión Española. En el terreno cinematográfico, su figura está íntimamente asociada al destape, una etapa de la que confiesa no arrepentirse; pese a mostrarse crítica con algunas de las escenas en las que participó. Nos lo explica en su paso por los Desayunos de Casa Alfonso.

-¿Cómo llegó usted al mundo del cine?

-Fue a través de Vicente Aranda y después de mi paso por el Instituto del Teatro y de haber realizado los spots publicitarios de Margaret Astor. Se me ofreció un papel junto a un elenco formado por Amparo Muñoz, Juan Luis Galiardo, Carmen de Lirio…

-¿De qué experiencia guarda mejor recuerdo?

-De todos los rodajes y ensayos en general. Echo en falta aquel mundo, porque el ambiente que se vivía en esas sesiones de trabajo era excepcional. En el ámbito de la empresa se habla mucho del trabajo en equipo, pero creo que no existe ejemplo más claro de trabajo en equipo que una producción cinematográfica, donde cada pieza es esencial, donde todo está sincronizado: los ensayos, el rodaje, la puesta en escena… Son muchas horas de convivencia con técnicos, directores, actores, etc. que generan una relación especial. Y da mucha pena abandonar el rodaje cuando éste llega a su fin.

-Pero no me negará que alguna película le despertaría más ilusión que otra…

-Es cierto que algunos personajes los disfruté más que otros. Posiblemente a medida que iba adquiriendo mayor experiencia los fui disfrutando más, porque al principio me enfrentaba a un entorno hostil, un ambiente distinto al que había vivido hasta entonces; me sentía como quien se pregunta “qué hace una chica como tú en un sitio como éste”… Pero aprendí a encontrar el aliciente de descubrir a personas y ambientes diferentes y aceptar esta circunstancia.

-Si estudió en el Instituto del Teatro, entiendo que de pequeña ya soñaba con ser actriz.

-Sí, a pesar de que en casa yo no asumía ningún tipo de protagonismo. Éramos diez hermanos, y yo ejerciendo el papel de mediana; teniendo como referencia a Margarita, mi hermana mayor, y prestando atención a los pequeños.

“Me gustaría volver a actuar”

-Me comentaba antes que echa de menos el cine. ¿Le gustaría retomar esa faceta?

-Me gustaría volver a actuar y dar vida a personajes de mi edad. Como reclama Assumpta Serna, tendría que darse mayor protagonismo a este perfil de personajes que, por alguna razón, se descartan; cuando en todas las edades de la vida hay experiencias interesantes para dar a conocer e interpretar. Y sí, me apetecería asumir papeles, no demasiado largos; con el propósito de revivir aquellas sensaciones, aquel espíritu solidario y de convivencia que se vivía en el equipo de rodaje.

-¿Por qué se vio truncada la experiencia cinematográfica de Ivonne Sentís?

-Porque soy muy madraza. Cuando tuve a mi primer hijo, hace 32 años, marché a México y aquello supuso una desconexión con este mundo. Y, de regreso, tampoco me preocupé de buscar contactos, porque es algo que no me gusta. Además, la etapa del cine había transcurrido en Madrid, adonde había acudido ante la imposibilidad de labrarme una carrera en este ámbito en la Barcelona de entonces.

-¿A qué se dedica ahora Ivonne Sentís?

-Al mundo de la comunicación. Trabajo con agencias y colaboro con empresas y organismos para facilitar los contactos a nivel comunicativo y la consecución de sus objetivos en este terreno.

-En su familia ha tenido a buenos maestros.

-Sí. Mi tío, Carles Sentís, fue un buen ejemplo; al igual que mi padre, Lluís. Ambos contaban con una formación excepcional y con una gran capacidad comunicativa, para hacerse entender. Demostraban un gran interés por todo y podían mantener conversaciones profundas sobre cualquier tema. Gozaban de una extraordinaria memoria y eran personas, además, discretas, muy ecuánimes y que siempre procuraban contrastar las informaciones. Ambos ejercieron gran influencia en mí. Recuerdo que ellos, a su vez, se vieron influidos por su tío Joan, ornitólogo, quien les inculcó el amor por los pájaros. Una vez mi tío escribió un artículo denunciando la desaparición de los ruiseñores de Barcelona; un artículo inmenso que hacía alusión a cómo la contaminación acústica nos había dejado sin este regalo para nuestros oídos…

“Me han visto más los pechos en Cadaqués que en el cine”

-¿Tiene algo de que arrepentirse en el mundo cinematográfico?

-No me arrepiento de nada; en caso contrario, me bloqueo y eso me impide avanzar. Por ello, creo que es preferible no arrepentirse de nada. Si lo dice por haberme prestado al destape durante la época en la que proliferó esta moda, le diré que tampoco me arrepiento. Entre otras cosas porque probablemente me han visto más los pechos en Cadaqués, donde habitualmente he practicado el ‘top less’, que en el cine. Aun así, puedo reconocer que el destape era espantoso.

-¿Por qué lo dice?

-El destape no puede equipararse a la pornografía, pero en aquella época muchos desnudos estaban metidos con calzador. Y las actrices no podíamos hacer otra cosa, porque la industria cinematográfica reclamaba la introducción de este tipo de escenas. Para mí no resultó fácil; arriesgué mucho en ese momento. Ahora soy mucho más moderada…

-Esa época del destape, ¿contribuyó a la liberalización de la mujer o más bien perpetuó o agravó su papel en la sociedad?

-Sería difícil determinarlo, porque fue un momento de cambios radicales en el país tanto a nivel social como político. Posiblemente ayudó a la liberalización de la mujer, porque ésta adquirió mayor protagonismo. Creo que aquella época permitió resquebrajar el techo de cristal de la mujer. Sí puedo decirle que a mí los hombres no me han solucionado la vida. Sólo mi padre, cuando yo era pequeña. Pero muy pronto, a los 19 años, ya me independicé. Después me casé dos veces y tuve sendos hijos de mis matrimonios: con un mexicano y con un catalán.

“Me encanta disfrutar del contacto con la naturaleza”

-¿Cuáles son las aficiones de Ivonne Sentís?

-La lectura, las plantas y el mar. Y, en la medida de lo posible, esquiar. Cualquier actividad que tenga que ver con disfrutar del contacto con la naturaleza me encanta. Pasear por Cadaqués, S’agaró o, incluso, por Collserola es una delicia. Camino mucho; soy muy activa y, por Barcelona, suelo moverme en Bicing.

-¿Cómo se le da la cocina?

-Me encanta cocinar, aunque me he vuelto un poco perezosa. Se me dan muy bien el ‘gratin dauphineau’ o el ‘gigot d’agneau’ (somos un poco afrancesados, pues mi abuela paterna era francesa), pero también las tortillas de patatas, el rape al horno o el bacalao, en todas sus versiones: a la llauna, al pil pil…

-Y, a la hora de comer, ¿cuál es su plato favorito?

-El que más me gusta es el soufflé de queso.

-¿Alguna preferencia en Casa Alfonso?

-Me decantaría por las costillitas de cabrito; acompañadas de un tinto de Rueda, poco ácido.

-¿Cómo descubrió Casa Alfonso?

-Casa Alfonso forma parte de mi vida, porque ya venía aquí de jovencita. Disfruté de muy buenos momentos con La Gauche Divine, compartiendo tertulias inolvidables porque este entorno lo propiciaba.

-¿Es el entorno lo que más le le atrae de este establecimiento?

-Me atrae la calidad global de Casa Alfonso: de las materias primas, de la presentación de los platos, del trato del personal, de la hospitalidad, de la autenticidad del mobiliario, del agradable ambiente, de la iluminación… Está todo muy cuidado, manteniendo el encanto de antaño. Cada vez que vengo aquí tengo la oportunidad de revivir un ‘déjà vu’; una experiencia extraordinaria que siempre estaría dispuesta a repetir.

2017-04-20T21:18:55+00:00