“Casa Alfonso encarna nuestro mismo espíritu: fidelidad a lo mejor de una época”
“Nuestro nuevo disco reivindica la esencia de la rumba de siempre”

CMGroup – Jordi Vilagut. Barcelona

406566_IMG-20141216-WA0000Veteranía e ilusión; experiencia e innovación. Esos atributos concurren en la iniciativa que comparten 4 gitanos que acaban de grabar un disco conjuntamente que verá la luz este mes de febrero. Josep Maria Valentí ‘El Chacho’, Maruja Garrido, Lita Claver ‘La Maña’ y Sicus Carbonell se acercaron recientemente a Casa Alfonso para hablarnos de este proyecto, pero también de parte de sus interesantes vidas. Su paso por los “Desayunos de Casa Alfonso” les permitió darse cuenta que este establecimiento atesora una filosofía similar a la que les identifica, pues si el restaurante ha sabido respetar su esencia y sus orígenes estos artistas conservan la pureza y frescura de su arte.

-¿De dónde partió la idea de grabar este nuevo disco?

Sicus: -El culpable fui yo, pues hace un par de años Lita me invitó a su cumpleaños, en una fiesta con Toni Rovira y otros artistas. Me pusieron una guitarra en las manos y… Ya se sabe: cuando a un gitano le das una guitarra, se lanza a cantar. Y Lita y Maruja se animaron también y fue entonces cuando me di cuenta del arte y poderío que guardan estas mujeres; un arte que halla su origen en unas profundas raíces de las que carece la juventud de hoy día. Y decidí llamar a Tío Chacho y a Tío Toni, que en paz descanse, para poner en solfa esta idea. De lo que se trataba era de reivindicar la esencia de la rumba de siempre y reconocer el arte de los más veteranos. Y eso es lo que consigue nuestro disco, que conjuga la rumba catalana de “El Chacho”, la rumba más flamenca de Maruja Garrido y la más próxima al ‘music hall’ representada por ‘La Maña’.

‘La Maña’: -Sí, porque yo pertenezco al mundo de la revista, pero siempre he reivindicado mi alma gitana. La propuesta me ilusionó, porque siempre he admirado el arte de Maruja, de Sabor de Gràcia y de “El Chacho”. Son un fenómeno de la rumba, que yo he procurado llevar a mi terreno, el del ‘music hall’.

“Cuando Maruja mueve el culo, se mueve el mundo” 

-¿No hubo dudas sobre el resultado de fusionar estos diferentes orígenes?

Maruja Garrido: -Desde el principio vi clarísimo que resultaría. Y en directo la gente verán cómo bailamos, con un ritmo endiablado y rebelde, aunque también hay piezas más lentas y emotivas, como un poema maravilloso de Manuel Veiga, que recita Lita con “El Chacho” al piano, y dedicado a artistas fallecidos. Estoy impresionada con este disco, porque los arreglos que se han hecho con las canciones han dado un resultado excepcional.

‘La Maña’: -Lo que ha sido un milagro es que yo cantara en catalán… Energía, desde luego, no nos falta, porque mantenemos la misma ilusión. Y, en el caso de Maruja, conserva la misma voz, pese a haber estado retirada 18 años. Cuando Maruja mueve el culo, se mueve el mundo.

-Pero… ¿veremos mover el culo a Maruja? ¿Habrá actuaciones?

‘El Chacho’: -Habrá una gira, que empieza en febrero en Barcelona y que, de momento, puedo decir que también recalará en Madrid. Probablemente estaremos un par de años, porque se trata de un espectáculo para todos los públicos y que permitirá que la gente joven descubra la rumba.

‘La Maña’: -Tenemos una vitalidad enorme, y una conexión con el público que no tiene cualquiera.

Sicus: -Y una profesionalidad impresionante. He quedado gratamente sorprendido de las aportaciones de cada uno de ellos.

-Como promotor de este disco, ¿qué destacaría de cada uno de sus nuevos compañeros?

Sicus: -‘El Chacho’ personifica la esencia de la auténtica rumba catalana. Es la muestra que ejemplifica que la rumba nace y no se hace. Su arte queda patente en un tema lento en el que ‘El Chacho’ da fe de su temple personal. En cuanto a Maruja, es temperamento puro. Su singular manera de cantar la convierte en excepcional. Aunque tal vez quien más me sorprendió es Lita, porque la hemos llevado a un terreno musical desconocido para ella. Y ha superado las expectativas que había, que no eran pocas.

-Lita: ¿Había grabado algún disco, anteriormente?

‘La Maña’: -Había grabado un disco de canciones y chistes verdes; pero con la promesa de la discográfica de que el segundo sería de cuplés. Con Arévalo fuimos pioneros en esa faceta. Pero a la hora de grabar el segundo disco, cuando yo ya había hecho una selección de las piezas, me dijeron que querían grabar otro disco de chistes. Y yo no estaba dispuesta y me negué. Como me negué más adelante a participar en un programa de sketches de Televisión Española, porque no quería encasillarme en ese tipo de contenidos. En el cine, igual: He intervenido en casi una decena de películas, como “El gran Vázquez”, con Santiago Segura, o “Semos Peligrosos”, la segunda parte de Makinavaja, con Andrés Pajares. Yo no quería encuadrarme siempre en el papel de “tía buena”, y por eso también renuncié a distintos papeles. No es por ego, sino porque cuando participo en algún proyecto artístico lo hago de corazón, y lo que deseo es que la gente se lo pase bien. Y eso es algo que creo que lograremos con este disco: que la gente disfrute y se ponga a bailar sin complejos cuando nos escuche.

“Mi madre les pedía que no me aplaudieran” 

-Tengo entendido que sus inicios no resultaron fáciles.

‘La Maña’: -En absoluto. Siendo la menor de 16 hermanos, en Zaragoza, tuve que vencer las reticencias de mi madre, que en el Teatro Oasis, donde me inicié como ‘vedette’, empezó a gritar: “Más desgracias tengas” y, dirigiéndose al público, “No le aplaudan; lo que sabe hacer es flamenco”. Me ponía a parir, cuando yo, en realidad, aquello lo hacía para ayudar en casa, pues mis hermanos mayores se habían casado jóvenes y habían abandonado el hogar, con mi madre viuda. Busqué una puerta de escape y, con 16 años, inicié una gira para revistas. Estando en el Teatro Victoria con mi marido, se me acercó Vicenta Fernández, dueña de El Molino, que se interesó por mí. Pero en ese momento me pareció un local muy cutre, sin luz y con un mobiliario que dejaba mucho que desear.

-Quién lo iba a decir, años más tarde.

‘La Maña’: -Sí. Y fue después de una gira, cuando tuve una hija, que le dije a Rafael, mi marido: “Vámonos a Barcelona porque yo con la niña no puedo seguir viajando de ciudad en ciudad. Y al llegar nuevamente a Barcelona, Vicenta se avino a contratarme pero exigiéndome 4 días a prueba y a aceptar la invitación de cualquier cliente que se me ofreciera para tomar una copa. Y yo le dice: “Puedo hacer suplencias, pero beber, lo siento, porque me basta con una para emborracharme; y tampoco voy del palo que se supone que se me está insinuando…

-Valiente Maña.

‘La Maña’: -Curiosamente, las artistas empezaron a caer como moscas y cada día me veía obligada a aprenderme un guión distinto para suplirlas. La cuestión es que empezaron a fijarse en mí. Y así estuve 11 años consecutivos hasta llegar a primera figura. Yo veía que la “supervedette” lo pasaba mal, y ahora lo entiendo. Por eso, cuando años más tarde con mi marido compramos el Teatro Arnau, intenté ayudar a las chicas que despuntaban, como por ejemplo a Neus Asensi, que ha hecho carrera como actriz. Porque sé lo que este mundo: Tengo 69 años, 61 de los cuales como profesional; y a los 5 años ya bailaba en los bares de Zaragoza…

Maruja Garrido: -Llevamos muchos años de carrera en la mochila. Y si la experiencia de Lita fue dura, yo puedo decir que he pasado más hambre que el perro de un ciego. Empecé a bailar con 8 años en la feria de Murcia; y ya me salían muchos novios… En aquella época ejercer según qué actividades podía dar pie a malas interpretaciones. Y yo no quería ser prostituta. Cuando llegué a Barcelona, para actuar en Los Tarantos, nos dieron 2 camas para toda la familia, separadas por una sábana para preservar un mínimo la intimidad. Pero imaginad lo que supone dormir todos juntos. Y cuando empecé a bailar en Los Tarantos recuerdo que mi padre me gritaba, en plena actuación, “que se te ven los muslos”, instándome a rebajarme la falda.

Sicus: -Mi caso fue distinto, aunque también fui algo precoz, pues con sólo 8 años Gato Pérez se fijó en mí y quiso que grabara un disco. Pero cuando se lo expliqué a mi padre, éste me dijo que si quería cantar que lo hiciera en casa; y que me dedicara a estudiar. En ese momento confieso que lo hubiera ahogado, pero ahora tengo que agradecérselo, porque es verdad que en ese momento lo importante era formarse. Y ahora gracias a esa decisión he llegado a ser ‘social media’ y productor musical.

‘La Maña’: -A mí me hubiera encantado tener estudios. En ocasiones he desestimado acudir a programas de televisión porque hay determinados temas que ignoro. Como también me he negado a que me utilicen para hablar mal de compañeros de profesión. Eso es algo que no voy a hacer nunca. Yo me siento orgullosa de haber podido hacer carrera, a pesar de que pasar de gitana a ‘vedette’ fue una experiencia dura, pues yo comulgo con la mayoría de los valores de los gitanos. Diría que aún más orgullosa me siento de pertenecer a esta raza y a esta cultura, una de las más abiertas que se conocen.

-El malogrado Peret también era gitano. ¿Qué recuerdos guardan de él?

‘El Chacho’: -Recuerdo que Peret me llamaba en ocasiones para ir al bar. Echábamos un duro en el ‘juckbox’ y escuchábamos a los artistas. Y nos dedicábamos a cambiar ritmos y compases. Era una manera de innovar en el mundo de la música. Me enorgullece haber sido compañero del alma de Peret. Y desde mi puesto de presidente de honor de la Forcat, la asociación de Fomento de la Rumba Catalana procuraré enaltecer su figura como se merece.

Maruja Garrido: -Los gitanos llevamos en las venas un ritmo distinto. No somos mejores ni peores que los payos, pero tenemos una alegría especial en el cuerpo.

“Dalí era un roñoso que no daba ni una sola propina a los camareros” 

-Una alegría y un cuerpo que, en su caso, inspiraron a Dalí.

Maruja Garrido: -Así es. Recuerdo haber coincidido con él en París, en 1971, cuando firmé un contrato para actuar durante un mes en el Olympia. Fui a buscarle para que me ayudara a aprender algunas palabras en francés. Y él me dijo: “Maruja, si el flamenco y la pintura van unidos es porque el arte no tiene fronteras”. Eso me dijo un hombre que acabaría hablando hasta 6 idiomas. Eso sí, era un roñoso, pues no daba ni una sola propina a los camareros. Con él también conocí a la princesa Margarita de Dinamarca, en una fiesta que organizó en un palacete de París.

‘La Maña’: -Yo también tengo una anécdota con Dalí. Fue cuando actuaba en El Molino. Sabía que era un pintor, pero por aquel entonces desconocía que era un genio y que era tan famoso. Me hizo un boceto en una servilleta que decidí colgar en el camerino del teatro. Poco después, ese boceto, tendría un valor infinito, desapareció. Y nunca más se supo de esa servilleta.

-Díganme que no han sido las servilletas lo que más les llama la atención de Casa Alfonso…

‘La Maña’: -Por supuesto que no. Lo que más me encanta de Casa Alfonso es el maravilloso sabor añejo que se respira, porque conserva el diseño de antaño.

‘El Chacho’: -Es sin duda un local precioso; distinto al resto de establecimientos de restauración.

Sicus: -Y el jamón es excelente. Lo dice alguien que no se come cualquier jamón. Éste es exquisito. Por otra parte, puedo decir que Casa Alfonso encaja perfectamente con nuestro carácter y encarna nuestro mismo espíritu: fidelidad a lo mejor de una época; en nuestro caso, la rumba; en el de Casa Alfonso, a la gastronomía, a la decoración y al ambiente de toda la vida.

Maruja Garrido: -Sin olvidarnos del servicio que es excelente. Además, hay que decir que hasta los camareros son guapos…

-¿Cuáles son vuestros platos favoritos?

Sicus: -A mí me pierde el jamón, pero también cualquier plato de cuchara, como la sopa.

‘El Chacho’: -A mí también me encanta la sopa. La pasta es otro de mis platos preferidos. Y, entre carne y pescado, me quedo con la carne.

‘La Maña’: -Aunque no lo parezca, por mi constitución, me gusta todo tipo de comida; sobre todo la de cuchara. Y el jamón me pirra. Pero también la paella o la sopa.

Maruja Garrido: -El pan con tomate y jamón de pata negra me pierde; aunque prefiero la paletilla al jamón. Pero si tengo que elegir un plato, me quedo con el arroz con habichuelas; que, por cierto, se me da muy bien.

-¿Dominan la cocina?

Maruja Garrido: -Aprendí a cocinar cuando me retiré, porque el ritmo de nuestro trabajo no nos permite dedicarnos a los guisos. Pero cuando me puse en ello mi marido se volvía loco. No podía creerse que fuera capaz de preparar platos tan deliciosos. Debe ser genético, porque mi abuela guisaba de manera excelente con poca cosa. Hago unos canelones fantásticos; y unos pies de cerdo con peras para chuparse los dedos.

‘La Maña’: -Yo también he aprendido de mayor, a raíz de un problema renal de mi marido. Antes íbamos al restaurante, pero ahora hay que cuidar mucho la alimentación. No me gusta cocinar, pero me defiendo. Y no me toca más remedio porque mi marido, por no saber, no sabe ni cambiar una bombilla…

Sicus: -Por necesidad también tuve que aprender a cocinar, porque mis padres se marcharon 8 meses y, al quedarme solo, me tocó espabilarme. Y alguna sopita casera sí que me sale bien… Aunque ahora pocas veces cocino, porque a mi mujer se le da mucho mejor.

‘El Chacho’: -Pues yo tengo que reconocer que no tengo ni idea. A lo sumo, un huevo frito.

-Chacho: Antes hemos hablado de cine y usted también participó en alguna película…

‘El Chacho’: -Sí, intervine en “Con ella llegó el amor”, con la esposa de Fernando Rey. Y déjeme que le diga que también grabé un disco con Dyango: “Hogar lejano”.

Maruja Garrido: -Yo tuve ocasión de trabajar con Charles Aznavour, Liza Minelli y Mireille Mathieu, además de haber actuado durante un mes en el restaurante de la Torre Eiffel de París, justo después del Olympia.

-¿Es de esa etapa, Maruja, de la que se siente más orgullosa?

Maruja Garrido: -Si de algo estoy muy orgullosa es de tener una avenida con mi nombre en mi pueblo, en Caravaca de la Cruz, en Murcia. Yo había salido de Caravaca a los 8 años, y volví ahí con 30. Al regresar, descubrí que había 33 niños con distintas malformaciones que no tenían colegio. Y decidí organizar una serie de funciones benéficas. Fleté un autobús con todos los miembros de la compañía y la recaudación que obtuvimos sirvió para levantar un colegio, del cual soy madrina.

‘La Maña’: -Dejadme que diga que yo también me siento muy orgullosa de que me permitieran ser la pregonera de las fiestas del Pilar de Zaragoza en 2007.

-Ahí queda eso. Mucha suerte con el disco, con la gira y que no pare la rumba y que no desfallezca esa vitalidad.

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