Entrevista a Gabriel Masfurroll

Entrevista a Gabriel Masfurroll

“Tenemos demasiada belleza a nuestro alrededor como para no disfrutar de ella”

“El deporte te permite experimentar anticipadamente lo que es la vida real”

CMGroup – Jordi Vilagut. Barcelona

Gabriel Masfurroll acaba de publicar “Emprendedor, persigue tus sueños”, un alegato a favor de afrontar la vida en positivo, de disfrutar de cada segundo que se nos escapa y de aprovechar lo mejor de nosotros mismos. Con una personalidad polifacética, su trayectoria profesional le ha llevado a especializarse en el sector sanitario; tal vez por su vocación filantrópica, toda vez que en los últimos años se ha distinguido por un alto sentido del compromiso con las causas solidarias.

¿Cuál es el sueño que persigue Gabriel Masfurroll?

En estos momentos, sueño con acabar la última etapa de mi vida con dignidad, tranquilidad y armonía, a pesar del entorno difícil al que nos enfrentamos. Eso no evita que cada semana afronte nuevos retos, tanto personales como profesionales.

Por lo que ya no suspira es por la presidencia del Barça…

Ser presidente del Barça constituye un honor y un orgullo para cualquier aficionado culé, pero este cargo conlleva consecuencias que te pueden perjudicar personalmente; por lo que hay que situar los pros y los contras en la balanza antes de decidir asumir esta responsabilidad. Hace una década, me hubiera lanzado de cabeza a la presidencia, porque es una opción muy atractiva. Pero ahora mismo, no; pues llevo una vida muy armónica y no quisiera echarla a perder. La dedicación al Barça, requiere y comporta una presión sobre quien la ejerce, brutal y que sin duda afecta a tu entorno mas cercano, especialmente la familia y esto es algo muy delicado que hay que tener muy en cuenta a la hora de tomar la decision que no puede ni debe ser individual, sino de acuerdo con los tuyos, tu familia.

De sus 6 años en la directiva del club, ¿qué recuerdos conserva?

A título personal, los primeros 3 años con el presidente Nuñez fueron de aprendizaje y como era muy joven, muy apasionados y llenos de ilusión. Los segundos 3 años fueron como si hubiera vivido 10 de golpe. Fue un periodo de gran maduración, en el que aprendí muchísimo. Mi posición era relevante al ser Vicepresidente y portavoz de la Junta Directiva. Eso sí: a base de dormir apenas 3 horas diarias porque, claro está, no sólo dedicaba horas al Futbol Club Barcelona sino que tenía que continuar atendiendo mis compromisos profesionales, pues estaba arrancando el sueño de mi vida que no era ni mas ni menos que crear una empresa desde cero y que culmino en USP Hospitales, con 7000 personas trabajando en ella. Pero también me llena de orgullo haber tenido que ver en un aspecto muy importante para la historia del club.

“Fichamos a Leo Messi”

¿Cuál?

Que fichamos a Leo Messi. Ahora nadie se acuerda, pero fue aquella junta directiva la que decidió apostar por aquel chaval que entonces contaba 12 años, convencidos de que podía convertirse en el mejor delMundo. En 2005 lo publiqué en mi primer libro”Aprender de los mejores”, y el tiempo nos ha dado la razón. Asimismo, también consolidamos la labor de la cantera, “la Masia”, que en esos momentos albergaba a jóvenes valores como Iniesta, Busquets, Valdés, Cesc o el propio Messi, futbolistas que han escrito las páginas más brillantes en la historia del club.

De todos modos, aquella etapa acabó en decepción para usted…

Quedé decepcionado porque en torno al presidente había un equipo de personas muy válidas y con iniciativa pero a las que no se les permitía asumir tareas ni responsabilidades importantes, algo que se reservaba para si el Presidente Gaspart. Aquel mandato fue excesivamente presidencialista. Y, finalmente, decidí abandonar, pues no casa conmigo formar parte de un órgano de dirección como simple elemento decorativo.

El deporte ha sido muy importante en su vida.

Sin lugar a dudas. De joven, practicaba la natación, llegué a estar becado en la residencia Blume y formar parte de la Selección Española. El deporte es una actividad que te permite experimentar anticipadamente lo que más tarde vas a encontrarte en la vida real; porque el deporte sueles conocerlo de joven para, más adelante, tener que enfrentarte a la dureza de la vida, a un mundo competitivo, donde entran en juego los egos, donde tienes que demostrar una gran resistencia, una gran capacidad para rehacerte de los fracasos y volverte a levantar, y donde todo es tan efímero como cualquier triunfo deportivo. Si en el deporte tienes que buscar retos de manera constante, en la vida ocurre lo mismo.

¿No se está pervirtiendo un poco el mundo del deporte en la actualidad?

No. El deporte está evolucionando y cada vez existe mayor exigencia porque en algunos casos hace acto de presencia el dinero, grandes cantidades de dinero. No creo que se esté pervirtiendo, pero sí es cierto que el romanticismo del fútbol y otros deportes, se ha perdido. Esto lo vivo semanalmente, pues cuando acudo al estadio con mis hijos, donde antes encontraba personas afines con las que intercambiar impresiones y con quienes te sentías unido por un sentimiento, ahora apenas reconoces a nadie y te das cuenta que quienes se sientan a tu lado no comparten las mismas emociones.

¿Nos sobra fútbol y nos falta deporte?

Siempre ha sido así. Podemos remitirnos a las hemerotecas y nos daremos cuenta que los periódicos destinaban hace décadas mucho espacio al fútbol y poco al resto de disciplinas. Los criterios económicos mandan, nos guste o no…

Pero es una lástima, ¿no?

Creo que lo que resulta realmente importante es que la gente realice ejercicio. En Estados Unidos, por ejemplo, se enfrentan a un grave problema, como es el de la obesidad infantil debido a la falta de actividad física. Llevo 10 años advirtiendo de esta tendencia que, lamentablemente, está arraigando también en nuestro país. Eso sí es una lástima: adoptar hábitos de vida que no son precisamente saludables.

La filantropía forma parte de su poliédrica personalidad. ¿Cómo despertó en usted esa sensibilidad con las causas solidarias?  

Fue a raíz de la llegada de nuestro hijo Alex, que nació con síndrome de Down y que falleció apenas 3 años después. Esa circunstancia nos hizo descubrir un nuevo mundo y nos estimuló a involucrarnos plenamente en él, creando la Fundación Alex. Gracias a ello he tenido ocasión de conocer a personas extraordinarias y de vivir experiencias muy enriquecedoras; y de darme cuenta de que, si todos ponemos de nuestra parte, podemos alcanzar grandes metas. Porque muchos“pocos” hacen mucho.

¿Es el nuestro un país solidario o todavía resta mucha pedagogía por desarrollar?  

Lo positivo es que en los últimos 20 ó 30 años hemos avanzado mucho en solidaridad. Sin embargo, la demanda social es tan alta y crece de un modo tan exponencial que las acciones que se llevan a cabo resultan insuficientes. Diría, incluso, que la diferencia existente entre lo que se necesita y lo que se da cada vez se amplía más. Deberíamos darnos cuenta que somos unos privilegiados, que nos ha tocado vivir en una sociedad que, pese a sus dificultades, nada tiene que ver con la miseria que azota a un 70% de la población mundial. Tenemos todo el derecho a quejarnos y a reclamar mejores condiciones, pero no debemos olvidar que la protección social existente aquí está muy por encima de la mayoría de países del Mundo. Los medios de comunicación tampoco ayudan a generar un sentimiento positivo.

¿Por qué lo dice?  

Porque el 70% de las informaciones presentan connotaciones negativas, lo cual influye en el estado de ánimo de la población. Yo, que trabajo en el ámbito sanitario, me doy cuenta que se da mayor relevancia a los enfermos que a las personas sanas, cuando la mayoría de la población goza de buena salud. Tendríamos que alimentar mayor positivismo, generar optimismo. Ese componente psicológico es muy importante para revertir situaciones adversas.

¿Cómo podemos hacerlo?  

Hay que soñar, fijarse retos, metas y deseos de todo tipo. En mi libro, “Persigue tus sueños”, procuro ser realista pero demostrar que a base de alimentar sueños e ilusiones es como se consigue alcanzar el éxito. Yo he sido víctima de muchos fracasos; pero cuando ocurre me levanto y vuelvo a intentarlo. Y así una vez y otra más.

Me imagino que ha sido así desde pequeño. ¿Qué soñaba con ser de mayor?

Delantero centro del Barça. Por aquel entonces, el “9” era Johan Cruyff, a quien tenía como ídolo. Incluso guardaba cierto parecido con él y me encantaba que la gente me lo dijera. Años más tarde he tenido la suerte de conocerle y de mantener una relación fluida con él.

Usted debe ser de esos culés que son socios de nacimiento…

En mi caso, no fue así; pero mis hijos y nietos, sí. Recuerdo todavía la primera vez que fui a ver el Barça: tenía 4 años y fue el día de la inauguración del Camp Nou.

Aunque abandonó la directiva, se mantiene como vicepresidente de la Fundació Futbol Club Barcelona.

Empecé en la Fundación con mucha ilusión, pero lo que me gustaría llevar a cabo no encaja del todo con la filosofía de la entidad, pero ayudo cuando se me pide.

¿Por qué lo dice?

La Fundació es una institución que depende del club y donde existen muchos egos; y tampoco guarda una línea de actuación coherente. Yo tengo una visión algo distinta de lo que debería ser esta entidad. Creo que la Fundació debería ser el escaparate institucional del club. Para mí, el Barça es un vehículo fantástico para integrar, transmitir valores y educar a jóvenes de todo el Mundo. A mi entender, tendríamos que promover la creación de “masies” en distintos puntos del planeta, no para reclutar futuros jugadores que quizás también, sino fundamentalmente para, a través de los valores del deporte y del Barça, educar a los niños de los países más desfavorecidos y crear un sentido de la vida que el Barça en estos últimos años ha sabido reflejar extraordinariamente bien. Sinceramente creo que la Fundación debería tener mas protagonismo y que los deportistas del club deberían estar muchísimo mas involucrados. Ya esta bien que den un porcentaje de su salario, pero su imagen, su presencia no tiene precio.

¿La sensibilidad con los más desfavorecidos es lo que le llevó a orientar su vida hacia el sector sanitario?

No. A este sector llegué prácticamente por casualidad. Yo provengo de una familia empresarial, y estudie economicas. Mi destino era la empresa familiar , pero esta casi quebró y tuve que buscarme la vida fuera de ella.Y en 1977 surgió una oportunidad de trabajo en el Hospital de Sant Pau que significó mi incursión en dicho ámbito, lo cual ha acabado condicionando mi vida profesional; de lo cual no me arrepiento. Siempre he pensado que la vida te va llevando de un sitio a otro, de manera casi azarosa. Lo único que tienes que procurar es dejarte guiar por lo que te gusta; y, si algo no te convence, buscar un nuevo camino.

¿Cómo conoció Casa Alfonso?

Ser de Barcelona y no conocer Casa Alfonso es imperdonable… A mí me encanta patear la ciudad. Con mi esposa, Cris, nos dedicamos estos últimos años a recorrer Barcelona, a disfrutar de todos sus encantos y a descubrir sitios emblemáticos. Y Casa Alfonso es uno de ellos, porque, aparte de que se come de manera fantástica, el ambiente que se respira es único. Yo, que soy un entusiasta de Instagram, haría 25.000 fotos al local.

Un sitio único para venir con…

Con la familia (yo soy muy familiar), pero también con los buenos amigos, con aquellos que sabes que están a las duras y a las maduras.

¿Alguna preferencia culinaria?

El jamón es mi debilidad. De hecho, sólo entrar en Casa Alfonso ya se me hace la boca agua… Y las croquetas me encantan. Es que incluso hay de chocolate, algo que pirra a mi esposa. A mí me van las más potentes, como las de Roquefort o las de rabo de toro al vino tinto.

Sabia elección. ¿Y cómo me aconsejaría que las regara?

Me gustan mucho los vinos. Tengo una pequeña bodega donde almaceno mi colección de vinos y me encanta descorchar y descubrir nuevas variedades. Me decanto por los consistentes: Priorato, Ribera del Duero, los mallorquines o del Empordà. Podría recomendarle un Pago de Carraovejas, pero también los mallorquines 12V o 4K, como también los de Llach o Ferrer Bobet.

¿Cómo se maneja Gabriel Masfurroll en la cocina?

Me gusta cocinar e inventar mis propios platos. El arroz con verduras es probablemente mi mejor creación. No es que cocine mucho, pero es una actividad que me relaja y me aporta bienestar. Es lo que me motiva. Si escribo es porque me provoca esta sensación de estar bien conmigo mismo, como también me siento a gusto a veces reflexionando en solitario o contemplando un paisaje. Procuro disfrutar de todo aquello que en 30 años no he podido, y pienso que tenemos demasiada belleza a nuestro alrededor como para no disfrutar de ella.

2017-04-20T21:24:09+00:00