“La gastronomía es tan creativa y divertida como el cine”

 “Después de ver las películas de Spielberg salía flotando del cine” 

CMGroup – Jordi Vilagut. Barcelona

foolch2Enric Folch tenía apenas 7 años cuando un camión empezó a acosar de manera inquietante al conductor de un coche en una solitaria carretera californiana. Aquella historia, llevada al cine por un entonces desconocido Steven Spielberg, se ha convertido en una película de culto. Hasta el punto que Enric Folch ha decidido impulsar un documental en torno a este ‘thriller’ que, 4 décadas y media más tarde, conserva toda su fuerza y magnetismo para los amantes del Séptimo Arte. Casa Alfonso presta apoyo a este proyecto cinematográfico del director barcelonés, quien se acercó al emblemático restaurante para hablarnos de esta apasionante y diabólica iniciativa… sobre ruedas.

-“Dow. The Devil On Wheels”. ¿Qué pretende con este documental, El diablo sobre ruedas?

-Principalmente, lo que me impulsa en este proyecto es dar una oportunidad a una película que considero excepcional porque nació sin nada a favor. Era una lucha de David contra Goliat, pues su director, un niñato llamado Steven Spielberg, con 24 años, se enfrentaba al reto de rodar una película en sólo 13 días y con un presupuesto modestísimo, de unos 450.000 euros. En cualquier caso, me planteo el documental como un viaje que invite a descubrir este film; con el propósito de despertar el interés, no sólo de los fans de Spielberg, sino de cualquier amante del cine; incluso de quienes ni siquiera han visto aquella fantástica película.

-Vamos por partes: ¿de dónde le viene a usted el amor por el cine?

-Ya de niño tenía inquietud por el cine. Pero fue “Tiburón” la película que marcó un punto de inflexión, pues fue entonces cuando me di cuenta que detrás de cualquier film hay un director.

-¿Cuándo fue eso?

-Pues debía ser en 1976. Tuve que verla de reestreno, ya que en casa no me permitían ir a ver películas que no fueran adecuadas para mi edad, y al final fue en un cine de barrio con alguno de mis hermanos, porque “Tiburón” estaba clasificada para 14 años y menores acompañados.

-¿Es ésa la película que más le impactó en su infancia?

-Una de las que más, sin duda. De hecho, creo que 40 años después conserva todo su impacto. Pero también “Encuentros en la 3ª Fase”, que vi al año siguiente, y “Duel”, título original de “El diablo sobre ruedas”, que descubrí en 1978. Pero antes había vivido otra experiencia cinematográfica impactante.

-¿Cuál?

-Tendría 9 años cuando, una noche, entre semana, la abuela de un amigo nos llevó a la Filmoteca, que por aquel entonces estaba en la calle de la Cera, a ver “Dos hombres y un destino”. Estuve una semana sin poder quitármela de la cabeza, sin pensar en nada más. Era una película que lo tenía todo: personajes, comedia, guión…

“Dirigir resultaba más divertido
que salir a escena”

-Y aquello sospecho que alimentó su deseo de hacer sus propias películas.

-En casa resultaba habitual ver a mi padre rodando con su cámara, primero de 8 milímetros y después de Súper 8. También mis hermanos (soy el menor de 10) eran aficionados al cine y hacían sus películas de ficción. Hice algún pinito con Súper 8 en mi juventud, época en la que empecé a hacer teatro amateur en los Escolapios de Diputació, donde coincidí con Alfonso García, a los 16 años. Empecé actuando y acabé dirigiendo, pues me di cuenta que resultaba más divertido que salir a escena.

-Supongo que continuaba frecuentando las salas de cine.

-Mucho; y también frecuentaba el teatro. Recuerdo que cada semana iba al cine Urgel, donde hacíamos un par de horas de cola. O, también, al Festival de Sitges. Por no hablar del cine Céntrico, en pleno barrio chino, donde descubrí “Duel” en un programa doble que incluía “Los visitantes”.

-De sus palabras deduzco que Spielberg es su referencia. ¿O me equivoco?

-Spielberg me impresionó en su primera época: Tiburón”, “Devil”, “Encuentros en la 3ª fase”, “En busca del arca perdida”… Despues de ver las películas de Spielberg salía flotando del cine. Puedo decir que fue mi director de referencia en la adolescencia. Pero hay otros a quienes profeso mi admiración: John Carpenter, Howard Hugues, Ettore Scola…

-¿En qué se fija cuando acude al cine a ver una película?

-Cuando miro una película me relajo y disfruto. Procuro que no aflore la deformación profesional y disfrutar de la proyección. Ocurre como cuando estás leyendo: si desconectas es porque no te gusta la historia que te están contando.

-¿Qué historia nos contará en “Dow”?

-Pues no sólo cómo Spielberg con medios limitados consiguió hacer esa obra de arte, sino la influencia que esa película continúa teniendo hoy en día. Esa vigencia es una de las claves del film, e intentaremos responder a esta incógnita: Cómo “Duel” ha logrado pervivir 45 años después. La universalidad es otro de sus logros; probablemente porque la historia gira en torno a una pesadilla, que es lo más universal que existe. Queremos explorar la película, ahondar en ella para descubrir por qué ha devenido un referente en el mundo del cine.

-Le veo francamente fascinado con esta película.

-Es que estamos hablando de una producción pequeña y arriesgada en la que Spielberg supo resolver con brillantez problemas muy complejos. Es cierto que contó con un equipo de categoría, veterano y bregado. Ese niñato consiguió transmitir su entusiasmo a esos profesionales y extraer toda la energía y personalidad a un guión minimalista de Richard Matheson.

-¿Cuentan con la complicidad de Spielberg?

-Mantenemos contactos con Dreamworks, la productora de Spielberg. Y tenemos previsto solicitar formalmente una entrevista con él cuando hayamos resuelto toda una serie de pasos previos e iniciemos el rodaje. Confío que sí, que Spielberg nos recibirá.

-¿En qué fase se encuentran ahora mismo?

-Estamos en fase de conseguir financiación. Acabo de llegar de Londres, donde nos hemos reunido con una coproductora americana que ha mostrado un vivo interés en Dow. Asimismo Indiewire nos ha reconocido como proyecto de la semana y hemos sido invitados al Festival de Cine Fantástico de Montreal, adonde sólo acude como tal una película por género.

“Es necesario que te reconozcan en el extranjero
para despertar interés en tu casa”

-Viento en popa, pues…

-Estamos satisfechos, pero cuesta lo suyo. Tenemos que acudir a la financiación internacional porque aquí es imposible. Cuando planteé el proyecto a un par de productoras de aquí me miraron como si fuera un perro azul. Es necesario que te reconozcan en el extranjero para despertar interés en tu casa.

-¿Cuánto tiempo llevaba alimentado la idea de Dow?

-Pues desde 2008, a raíz de un documental que hice en China. Fue entonces cuando descubrí este género, me enamoré de él y me planteé ahondar en “Duel”.

-De sus creaciones, ¿de cuál se siente más satisfecho?

-Por el éxito conseguido, con más de 20 premios, “Tempus Fugit”, que ahora dará lugar a un remake que se rodará en Inglaterra. Es una película para televisión, hecha con pocos recursos pero que tiene magia. Pero hay otra película a la que profeso un gran amor que es “Presumptes implicats”, que para mí es mejor pero adolece del encanto de la otra. No obstante, también me siento muy satisfecho de la adaptación de “El mètode Gronholm” para televisión, que TV3 estrenó el 1 de enero de este 2015. Constituía todo un reto mantenerse fieles a la obra como nos pidió Jordi Galceran. Y lo conseguimos, en un rodaje de 10 días…

-¿Tiene nuevos proyectos en mente?

-Haberlos, haylos: Un largometraje de cine fantástico, una miniserie de televisión y una obra de teatro. Pero son meros proyectos que no están ligados. Y ahora toda la atención se concentra en “Dow”.

-Además del cine y el teatro, ¿qué otras aficiones tiene?

-También me gusta escribir. Le he cogido el gusanillo al desarrollo de guiones porque me he dado cuenta del papel que juega en cualquier producción. También me gusta la docencia y he impartido clases como profesor de cine durante años.

-¿Y cómo se le da la cocina?

-En los últimos años disfruto mucho cocinando. Ayer mismo, preparé una dorada al horno, con patata y cebolla, que me salió estupenda. Cocinar me gusta y me relaja. Considero que la gastronomía es tan creativa y divertida como el cine.

“Hubo una época en que triunfaba
preparando ancas de rana”

-¿Hay algún plato que se le dé mejor que el resto?

-Hubo una época en que triunfaba preparando ancas de rana. Es un plato fantástico para sorprender a cualquiera. Se me ocurrió cocinarlas tras pasar por un mercado, cuando estaba viviendo en Madrid, y verlas expuestas en una parada. Llegué a casa, consulté en Internet y di con una receta. Decidí preparárselas a mi pareja sin decirle de qué se trataba y le encantaron.

-¿Y qué le encanta de Casa Alfonso?

-Las croquetas son deliciosas; excepcionales. Si comparto mesa con alguien, lo cual es a menudo porque es un lugar que suelo elegir para quedar con gente, dejamos la conversación para después de los cafés, pues los platos reclaman concentración para poder saborearlos debidamente.

-¿Le seduce el entorno?

-Es un escenario con gran personalidad, que atesora muchos años y que ha sabido actualizarse conservando su esencia. Es un patrimonio único para la ciudad y es una suerte poder disfrutar de él.

-¿Baraja la posibilidad de rodar escenas de futuros proyectos en este local?

-No lo descarto, pues quedaría muy bien en cámara. Mi sitio favorito es la barra, que presenta excelentes fondos; o parte de la charcutería. Todo el restaurante en sí respira una gran autenticidad y sería un escenario perfecto para cualquier producción.